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El Herraje
La Tapa o también llamada muralla, es la parte que vemos por fuera del casco. Es lisa y muy dura. Crece sin cesar, por lo que se debe de recortar cada cierto tiempo. La tapa crece en el sitio donde acaba el pelo. Ahí se forma la tapa, y se llama rodete. La Palma. Si levantamos el casco, la parte que vemos por debajo es la palma. También es dura, aunque no tanto como la tapa. El sitio donde se juntan la tapa y la palma se llama línea blanca, precisamente porque parece una línea blanca. La parte de atrás de la palma, se llaman los talones. La Ranilla. También por debajo del casco, en el centro de la palma, vemos un cuerpo con forma de cuña, que se llama la ranilla, y sirve como freno, para que el caballo no resbale. Es muy importante, por lo que debemos de mantenerla sana y limpia. El casco del caballo siempre esta en contacto con el suelo, y el suelo siempre esta lleno de suciedad, por lo que es muy importante la limpieza y el cuidado de los cascos. Nosotros nos lavamos la manos varias veces al día, y nos limpiamos muy bien las uñas con un cepillo. Si tenemos las uñas "negras", además de parecer sucios, corremos el riesgo de que se nos infecten, lo que es muy, pero que muy doloroso.
1. Para limpiar el casco necesitamos un gancho escarbacascos y un cepillo. En primer lugar, levantamos el pie del caballo, y con el gancho le sacamos bien la suciedad que se le ha metido dentro de la herradura. Pondremos mucho cuidado en los lados de la ranilla, que es donde se le acumula la suciedad y se le forman infecciones, que producen un liquido negro que huele muy mal… ¡¡¡PUFFFF¡¡¡. 2. Después, con el cepillo, limpiamos bien todo el interior del casco, dejándolo bien limpio.
3. A continuación con una brocha, le aplicamos una grasa de cascos a todo el interior de la palma llenando bien los huecos que hay alrededor de la ranilla. Dejamos el pie del caballo en el suelo y pintamos el casco por fuera. Hay muchos productos para el cuidado de los cascos. Todos son muy buenos, pero no olvidéis que lo más importante de todo es La Limpieza. De nada sirve aplicar una grasa muy cara si antes no hemos limpiado bien el casco. Los cascos se deben de limpiar todos los días. Es muy importante mirar de vez en cuando los cascos, para ver si se le ha metido alguna piedra y le este haciendo daño. Si el caballo tiene los pies descuidados, esta cojo, y no nos servirá de nada. Por eso se dice siempre: SIN PIE NO HAY CABALLO, es decir, si el caballo no tiene los pies sanos, es como si no tuviésemos caballo. ATENCIÓN:
Gabino Fernández Vaquero
[ El Herraje ]
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